En el inicio
2013. Gouache sobre pape. 45 x 65 cm
Ningún lugar
2013. Gouache sobre papel. 60 x 60 cm.
Brújula
Vista de la instalación
Vista de la instalación
Vista de la instalación
Brújulas
Agua, motor y luz. 2013
Sin titulo.
2013. Grafito sobre papel. 32 x 24 cm
Sin titulo
2013. Grafito sobre papel. 32 x 24 cm
Sin titulo.
Sin titulo. 2013. Grafito sobre papel. 32 x 24 cm

Brujula – 2014

Por Mercedes Casanegra

En el inicio la obra que se conoció de Leonardo Cavalcante fue su pintura. Hoy su poética le dictó ampliar su campo expresivo y el sentido de ese eje pictórico se extendió a objetos o a la instalación combinada que exhibe en Schilfka-Molina en octubre de 2013.

Figuras humanas enigmáticas o estatuas vivientes en escenarios fantásticos; pavimentos ondulantes en círculos concéntricos vueltos oblongos, troncos de árboles delgados, suelos de montañas piramidales, acantilados, un cielo nocturno estrellado invertido.

Los rostros de los personajes no poseen rasgos definidos y se inclinan hacia abajo como si sus miradas, aunque no explícitas, interrogaran el entorno para convertirse luego en visiones interiores. Cada uno extiende el tacto de su mano derecha para acentuar la actitud de exploración del paisaje circundante. Algunos asimilan su apariencia al suelo que los sostiene, otros se diferencian del mismo, pero todos sugieren una mutua conexión. La inminencia de dilucidar un enigma sobrevuela las escenas una a una.

Se trata de un clima de ensueño que contiene un mundo, a menudo, más real que el real, el universo de la consciencia profunda que habita la psique humana. Y, ese cosmos es alcanzado en clave simbólica, a diferencia de la evidencia racional, y puede ser descifrado infinitas veces.

Las imágenes del artista aluden a figuras arquetípicas, a entes enigmáticos, que invitan a una exégesis y a una puesta en acto. Y, esto sobrevendrá de parte del espectador quien a través de un paseo, de un recorrido, por estos paisajes, y de una transitoria identificación con estos seres ideales, emprenderá una vía de interpretación subjetiva. Será esa experiencia de elucidación la que hará posible el acceso a otros planos de consciencia. Sucederán la integración, la convergencia y el nacimiento de un hombre nuevo, y no por única vez. Estos mundos de Leonardo Cavalcante no están fijos, sino que son continuamente dinámicos, como el reflejo, como el agua.